Panorama de la Actividad Turística en México

Los elementos fundamentales atrás del buen comportamiento de los primeros 8 meses del año son los mismos que se presentan desde el 2012, es decir, la buena marcha de la economía norteamericana con la consecuente vuelta de los norteamericanos a los viajes al exterior y el sostenido trabajo de la industria mexicana; factores a los que se ha sumado el ventajoso tipo de cambio del peso con relación al dólar y otras divisas. Estas condiciones, en combinación con diversos eventos acontecidos en el mundo que han afectado a destinos consolidados como Turquía, traerán con-sigo que, muy probablemente, México avance un escalón en el ranking de llegadas de turistas internacionales de la Organización Mundial del Turismo (OMT), posicionándose al final del año, al menos, en el octavo puesto.

El trabajo permanente de marketing de los actores de la industria se ha traducido en notables resultados, entre los que sobresale el crecimiento de las llegadas por vía aérea de Estados Unidos en un 12.1%, acumulado en los primeros dos cuatrimestres, con lo que México se consolida como un importante destino de viaje de los norteamericanos fuera de su país, superando su tradicional cuota de mercado.

En la mayoría de los indicadores referidos al segmento internacional, se muestran resultados positivos en el periodo que se reporta en esta publicación con un aumento del 7.7% en las llegadas de turistas internacionales (12.0% en las de turistas no fronterizos o de internación y 8.0% en las de los turistas fronterizos), así como un incremento de 9.3% en los ingresos por visitantes internacionales; y, notablemente, un crecimiento del 19.7% en el saldo de la Balanza Turística, que supera los 6.7 mil millones de dólares, en contraste con los déficits del mismo periodo en la Balanza Comercial (10.9 miles de millones de dólares), la Balanza Petrolera (7.8 miles de millones de dólares) y la Balanza Manufacturera (7.1 miles de millones de dólares).

Ciertamente, hay algunos resultados menos favorables, aunque su efecto en el conjunto de los ingresos es menor, como la reducción de 5.8% en ingresos por cruceristas, así como la caída del 10.9% en su gasto medio, a pesar de reportarse un aumento del 5.8% en sus llegadas.

De igual forma, los mercados latinoamericanos han mermado su empuje de los últimos años, particularmente, en el caso de Brasil que ha descendido al séptimo sitio como mercado emisor, con una caída de 12.1%; Colombia ha dejado de crecer y aparece como el quinto mercado en importancia; en contraste, Argentina mantiene un formidable desempeño que lo coloca como el cuarto mercado emisor con un crecimiento de 24.0% en el mismo periodo (con un poco más de 250,000 turistas).

Mención especial se debe hacer al efecto de las variaciones en la paridad cambiaria, pues como era de esperarse, esta se ha traducido en el ya mencionado aumento de las llegadas de turistas internacionales, y, al menos por el momento, no ha afectado al conjunto de los ingresos; es oportuno señalar que en los meses del segundo cuatrimestre el gasto medio de los turistas de internación se recuperó y muestra apenas una caída marginal (-0.8%), subrayando que, como se ha señalado en anteriores ediciones de esta publicación, estos viajeros contribuyen con más del 85% del total de los ingresos turísticos del país. Por lo que hace al mercado de viajes al exterior, finalmente, ha sido afectado por el diferencial cambiario, pues en los primeros 8 meses del año registró un decrecimiento marginal de 0.2% en el número de turistas viajando por vía aérea.

Consistentemente con los resultados antes descritos, el movimiento aéreo ha mantenido un comportamiento positivo en el que se des-taca el aumento de 6.3% en los pasajeros totales, en el que el volumen de pasajeros nacionales se incrementó en 11.9% y el internacional en 7.8%. Por lo que hace a los vuelos chárter, luego de varios años de un movimiento más bien lento, en el periodo que se reporta las llegadas internacionales aumentaron de manera importante: 9.6%.

En el mercado turístico doméstico, el conjunto de los destinos con más de mil habitaciones registró un aumento del 3.5% en sus llegadas; dicho incremento se encuentra por arriba de la evolución del conjunto del mercado interno, y, por ende, debería ser tomado con ciertas reservas.

Una buena manera de resumir el destacado momento que vive el turismo mexicano es identificar el crecimiento del PIB turístico que conforme al Indicador Trimestral de la Actividad Turística que publica el Inegi, habría mostrado una evolución positiva en el primer semestre de 2016 de un 3.9%, muy por arriba del crecimiento del conjunto de la economía que fue de 2.5%.

Finalmente, se debe anotar que las múltiples adversidades que siguen prevaleciendo en diferentes partes del mundo en aspectos económicos, políticos y sociales, parecen tener un efecto en la evolución de las llegadas de turistas internacionales que han moderado su crecimiento a un 3.7% en los primeros 8 meses del año.